sábado, 24 de mayo de 2008

En los Castillos del Paraiso



En los Castillos del Paraiso se juega a la ronda redonda cuando sale la luna llena y se come tarta de mango con te de frutilla...
Las nenas se visten con vestidos color verde hechos con hojas de sauce y los nenes andan desnudos como los rinocerontes que caminan en el jardin.

En los Castillos del Paraiso las madres y los padres, las abuelas y los abuelos, las tias y los tios tienen cuernos como los unicornios que vuelan afuera de mi balcón...
El cielo es naranja y el sol violeta, como las uvas que comen los canguros que hay en la pileta.

En los Castillos del Paraiso todos tenemos un par de alas guardadas y una puerta de vidrio en el pecho para acariciarnos el corazón.

En los Castillos del Paraiso mi Dios tiene forma de farol y es gigante como un girasol.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué lindas imágenes has puesto en mi retina con este texto. Linda fantasía! la infancia, las alas, qué libre te sentí al leerlo.